Busca bienestar financiero? Sánese a usted mismo primero

Al pasar de los años son muchos los testimonios de hermanos a los que Dios ha prosperado en las finanzas, y a todos nos parecen maravillosos y alentadores, y los recibimos confiando que Dios haga lo mismo en nosotros. Pero se ha preguntado usted, será que estoy preparado, es el tiempo de Dios para recibir el milagro en las finanzas?

Si hay algo que es cierto, es que Dios siempre espera que su vida valla en aumento, como la luz de la aurora. Pero Él, como buen padre va a esperar el momento perfecto para poder actuar en su vida. Con las finanzas pasa lo mismo.

Para nosotros los cristianos la prosperidad financiera debe estar ligada a una verdadera y real renovación de nuestro ser: “Querido hermano, deseo que en todo prosperes y que tengas salud, así como prospera tu alma”, 3 JN 1-2.  Es por esto que Dios nos pide hoy que abramos nuestro corazón y nos dejemos sanar. Las personas sanas emocionalmente tienen todas las características de un buen administrador, son autocontrolados, responsables, pacientes y buenos planificadores. Sólo una persona emocionalmente sana puede de la mano de Cristo construir un futuro estable

Veámoslo simple,  una persona con problemas de autoestima va a caer fácil en la trampa de derrochar su dinero en cualquier cosa material que momentariamente la haga sentir mejor, póngale nombre, ropa, cirugías, celulares, carros.  Una persona con envidias, va a pasar su vida queriendo lo que los demás tienen a cualquier precio, sin ver lo que Dios tiene para el/ella. Una persona con adicciones (drogas, sexo, trabajo, tecnologías) va a gastar lo que sea por complacer sus deseos. Y podríamos seguir con los ejemplos

Y hoy le pregunto, cuantas veces ha malgastado esos bienes que Dios le ha dado? Sera que no emocionalmente y espiritualmente usted era inmadura para recibir esas bendiciones? Talvez hoy usted esta entendiendo el porqué de su situación.

Alguien que carece de autocontrol, no va a ser digna de administrar los bienes.  Más que demostrado queda en el ejemplo del hijo prodigo que derrocho la fortuna de su padre.

Pero hoy nuestro padre nos hace un llamado a ser personas sanas para poder ser así depositarios de sus bienes espirituales y materiales.

 

Como?

Pidiendo perdón a Dios con humildad

Tal como aquel hijo prodigo llego a los pies de su padre pidiéndole perdón por malgastar su fortuna y su vida. Así humillados nos debemos presentar ante nuestro padre pidiendo perdón

Dejando que Dios nos sane

Hoy pídale a Dios que le revele esas áreas emocionales que todavía no ha sanado. Ore pidiendo que su mano sanadora lo toque, declarando que por sus llagas hemos sido sanados (Isaias 53)

Pidiendo a Dios Templanza

Templanza, el dominio propio

 

Y por ultimo y mas importante declarando que en nosotros se cumple la palabra de Filipenses 2:13 “porque Dios es el que en vosotros produce así el querer como el hacer, por su buena voluntad”

 

Asi usted le estará preparando el camino al señor

Que Dios le bendiga

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *